Tenemos permanentes ceremonias de ayahuasca mínimo una por semana, dependiendo de la dinámica propia del centro.
Organizamos visitas a lugares sagrados, templos y antiguos altares dentro del valle sagrado de los Incas así como viajes a la selva más virgen del Perú para conocer el ayahuasca en su lugar de origen.
Esta es también una ceremonia muy curativa que viene de la tradición
Norteamericana, consiste en una estructura de ramas que se cubre con una lona gruesa en cuyo centro hay un agujero en el que se van introduciendo piedras previamente calentadas al rojo. Una vez que las piedras están adentro se cierra la puerta y en plena oscuridad se va derramando poco a poco agua generando vapor y mucho calor.
Mientras esto sucede se realizan rezos y cantos según el propósito de la ceremonia.
La medicina moderna ha redescubierto la importancia de lo que llaman hipertermia.
Es una terapia que consiste en elevar la temperatura corporal para ocasionar una fiebre controlada que permite que se active el sistema inmunológico y combata todo tipo de bacterias.
En cada grado más allá de nuestra temperatura normal el sistema inmune duplica sus defensas.
El centro cuenta también con un estudio multimedia es decir un estudio profesional de grabación de audio y una isla digital para la creación de todo tipo de material audiovisual.
Aunque el propósito principal de estas instalaciones es apoyar y rescatar la música ancestral andina así como producir la música utilizada en las ceremonias del centro, el estudio también esta abierto para todos los músicos o realizadores audiovisuales que deseen realizar algún proyecto en Cusco en el valle sagrado.
La dieta es parte de la formación tradicional de todo aprendiz de ayahuasquero y también forma parte de todo el proceso curativo en el sistema medico amazónico.
Básicamente consiste en abstenerse de ingerir ciertos alimentos y sustancias durante un tiempo determinado.
Principalmente uno tiene que dejar de comer sal y dulce en todas sus formas, tampoco ningún fruto o sustancia que contenga algún tipo de aceite. Ninguna clase de fruta. No usar ningún tipo de jabón, detergente o sustancia química y preferentemente estar en un lugar apartado sin contacto alguno con otras personas salvo la persona encargada de cuidarnos y proveer los alimentos.
Realizamos dietas que van desde una semana de duración hasta tres meses según cada necesidad.
Este es otro regalo proveniente de la tradición norteamericana.
En algún momento de nuestra vida, cuando de pronto hemos perdido el rumbo o el camino está poco claro o tenemos decisiones realmente importantes que tomar y necesitamos ir a nuestro interior a un lugar muy sagrado y profundo, este es una ceremonia creada para eso.
Es una ceremonia de cuatro años, en cada año rezamos y abrimos una puerta que nos puede conceder un entendimiento y una medicina.
Se sube a una montaña a hacer un ayuno regulado.
El primer año se sube por cuatro días y se permanece en un lugar asignado de 2 x2 metros del cual uno no puede salir hasta que lo recojan, uno no come ni toma agua por cuatro días. Parece imposible pero no lo es.
El segundo año se sube por 7 días, los primeros 4 días son iguales sin comida y sin agua pero el cuarto día te damos 2 litros de wachuma bastante liquida y unas 3 frutas.
El tercer año se sube por 9 días. Los 7 primeros son iguales y al 7 día recién pruebas agua pura, (nunca la olvidaras) y unas 3 frutas más.
El cuarto año subes por 13 días y repites todo igual hasta el 9 día y ese día se te lleva también más agua, fruta, maíz y si deseas un poco de carne.
Esta es una descripción bastante resumida a las personas interesadas si nos escriben les podemos ampliar la información.
Esta ceremonia la realizamos una vez al año hacia finales de Septiembre.
Una de las principales razones que nos llevaron a escoger este lugar para vivir, fue el tener un espacio donde poder aplicar todas las enseñanzas y conocimientos recibidos en este camino.
Ofrecemos a los interesados participar en las labores agrícolas y/o de construcción, crianza de abejas, pisigranja, lombricultura, etc. según sea la necesidad de nuestra ecoaldea.
Creemos que la verdadera medida de la eficiencia de un camino esta en función de su capacidad de aplicación práctica, es por eso que para nosotros es muy importante la coherencia entre lo que sentimos, lo que pensamos, lo que decimos, lo que hacemos y todo eso se expresa en como vivimos.
En nuestro centro desarrollamos formas de alimentación natural a través de huertos orgánicos, arquitectura de inspiración andina con materiales propios de la región, energía hidroeléctrica propia, textiles naturales, programa educativo escolar propio, pisigranja, crianza de abejas, lombricultura, fabricación de compost, entre otros.
Tener una verdadera relación de respeto con la naturaleza (Pachamama) no es solo un concepto ideológico ecologista, sino fundamentalmente un sentimiento de amor por nuestra madre tierra que se expresa en la forma como vivimos.