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CEREMONIAS DE AYAHUASCA

“Tenemos ceremonias de ayahuasca todos los Martes y Viernes”

Abrimos este espacio para brindar la oportunidad de conocer y beneficiarnos de la medicina de la ayahuasca dentro de su verdadera tradición.

La ayahuasca es una planta sagrada usada desde hace miles de años por los pueblos de la amazonía para curar sus enfermedades, adquirir conocimiento y desarrollar la conciencia. Muchas personas preguntan por que han de tomar plantas sagradas medicinales si se encuentran físicamente sanas.

Sin embargo no se dan cuenta que se han acostumbrado a cargar un inmenso e inútil sufrimiento que a la larga deteriorará su salud y lo que es más grave, simplemente perderán la oportunidad de experimentar otros niveles de conciencia y una felicidad cotidiana sin más límite que el que queramos aceptar.

La ayahuasca puede ayudarnos a evolucionar mas allá de lo imaginable, por que podemos vivir muchas vidas en una sola.

Dentro de las etnias amazónicas que conocen esta medicina, los Shipibos son reconocidos como los grandes maestros en el uso de la ayahuasca; Don Benito Arévalo (fallecido en el año 2005 a los 84 años) fue un Onaya Shipibo (hombre de medicina) quien inició y preparó a Alonso del Río desde el año 1979 durante 13 años de convivencia en la selva peruana, para realizar ceremonias de ayahuasca según su tradición.
Alonso ha pasado 38 años tomando esta medicina, trabajando con ella y sus maestros, descubriendo a través de ella el propósito de la vida y después de todo este tiempo nos ofrece la posibilidad de compartir todo lo aprendido en este ancestral camino.
Su mayor aporte es poner toda la experiencia de estos años de aprendizaje al alcance de las personas del mundo moderno.
Sus ceremonias son conducidas dentro en la esencia de la pura tradición trabajando con cantos ancestrales (icaros) y principalmente con cantos propios que construyen un puente perfecto entre los tiempos y culturas.
Su trabajo esta orientado principalmente hacia la evolución de la conciencia hecho que se reflejará en la sanación del cuerpo y la mente trayendo como consecuencia una vida más armónica.

Creemos que la gran mayoría de las enfermedades provienen de persistentes estados emocionales negativos que van creando un desequilibrio a todo nivel incluso deprimiendo nuestro sistema inmunológico exponiéndonos a todo tipo de enfermedades.
Hay que descender hasta niveles muy profundos en nuestro interior para reconocer donde esta nuestro error, nuestro dolor y nuestra enfermedad. Un pensamiento erróneo o una actitud equivocada se manifestarán directamente en nuestro sistema inmunológico, produciendo a la larga una enfermedad.
A través de las ceremonias de medicina podemos darnos cuenta de nuestros errores y detener la enfermedad antes que se manifieste en nuestro cuerpo. Esto no niega que los participantes en las ceremonias puedan lograr la curación de las enfermedades físicas ya manifestadas.
La enfermedad no es un mal en si mismo, sino un síntoma que nos avisa que algo no anda bien en nuestro mundo emocional y mental.
Primero debemos encontrar el origen de nuestro sufrimiento y luego generar el pensamiento y la actitud adecuada para curarnos.

En estos días encontraras muchas páginas ofreciendo distintas alternativas respecto a estas medicinas, algunas pocas son serias, pero muchas provienen de oportunistas sin preparación, que son la continuidad de 500 años de saqueo de recursos materiales, culturales y espirituales en América.
Las plantas maestras en manos de un hombre de medicina pueden darnos mucha enseñanza y sanación, pero en manos de alguien sin preparación puede producirnos una grave confusión y desequilibrio.
Tampoco deben ser usadas para el enriquecimiento personal, en ayahuasca-ayllu usamos la totalidad de las donaciones en sostener nuestros proyectos como el área de conservación, la escuela Wiñaypaq y la radio cultural “sonqoradio”.
Queremos decirte con toda sinceridad que el trabajo con plantas es algo muy serio y muy sagrado y que de ninguna manera debe ser visto como una experiencia psicotrópica, o “new age”, aislada, mezclada o distorsionada con otros caminos. Quien te lo presente así es un advenedizo que está poniendo en riesgo tu vida.
Este es un buen camino, pero no es para todos, si es el tuyo ya lo sabrá tu corazón.
En tal sentido nosotros procedemos previamente a conversar con los participantes o intercambiar información, con el ánimo de aclararnos mutuamente sobre la conveniencia de la participación en nuestro centro.

Dentro de las etnias amazónicas que conocen esta medicina, los Shipibos son reconocidos como los grandes maestros en el uso de la ayahuasca; Don Benito Arévalo (fallecido en el año 2005 a los 84 años) fue un Onaya Shipibo (hombre de medicina) quien inició y preparó a Alonso del Río desde el año 1979 durante 13 años de convivencia en la selva peruana, para realizar ceremonias de ayahuasca según su tradición.

Alonso ha pasado 38 años tomando esta medicina, trabajando con ella y sus maestros, descubriendo a través de ella el propósito de la vida y después de todo este tiempo nos ofrece la posibilidad de compartir todo lo aprendido en este ancestral camino.

Su mayor aporte es poner toda la experiencia de estos años de aprendizaje al alcance de las personas del mundo moderno.

Sus ceremonias son conducidas dentro en la esencia de la pura tradición trabajando con cantos ancestrales (icaros) y principalmente con cantos propios que construyen un puente perfecto entre los tiempos y culturas.

Su trabajo esta orientado principalmente hacia la evolución de la conciencia hecho que se reflejará en la sanación del cuerpo y la mente trayendo como consecuencia una vida más armónica.

Para participar en las ceremonias

Ayahuasca Ayllu es un centro dedicado a enseñar el buen uso de las plantas maestras de manera que las personas puedan sanar sus cuerpos y sus mentes.

Nuestro enfoque principal está en ayudar a que las plantas maestras sean usadas para la evolución y desarrollo de la conciencia. Enseñando a las personas a observar sus emociones y pensamientos para luego poder liberarnos de los patrones mentales y emocionales que tanto daño nos hacen y que a la larga crean tantas enfermedades.
No es un proyecto chamánico ni neo chamánico, sino el fruto de la experiencia de su fundador luego de transitar el camino de las plantas maestras por casi 40 años.
Nuestro objetivo principal es ayudar al despertar de la conciencia y el autoconocimiento de manera que los participantes puedan ver con claridad los pasos necesarios para su propio crecimiento.
Ofrecemos ceremonias de ayahuasca 2 veces por semana (Martes y Viernes)

Cómo llegar al centro de sanación?

Estamos en el Pueblo de Taray a 50 minutos de Cusco, Perú y 5 minutos de Pisac.

Puedes tomar un taxi directamente desde cusco hasta Taray o puedes venir en colectivos que salen de la calle Puputi en Cusco y llegar a Pisac desde donde se toma un motokar.
Una vez en Taray ubicar la calle Garcilaso y caminar hasta que termina el pueblo y luego continuar por ese camino unos 5 minutos hasta que aparece el centro, unas construcciones de barro con techo de paja.
Para participar en las ceremonias es necesario abstenerse de consumir todo tipo de carnes y alcohol de preferencia una semana antes de la ceremonia, si pueden hacerlo de por vida mucho mejor. El día de la ceremonia solo tomamos desayuno y no se ingiere sino líquidos hasta el momento de la ceremonia 5pm aproximadamente. La ceremonia dura aproximadamente 5 horas y al día siguiente es recomendación importante el guardar ayuno hasta medio día y en las horas posteriores no consumir carne, lácteos, condimentos irritantes, limón, ajo, cebolla, picante y alimentos químicos o artificiales.
La colaboración mínima es de 50 dólares aproximadamente, por lo que si está en tus posibilidades apoyar con algo más los distintos proyectos que financia el centro quedaremos muy agradecidos. (Area de conservación amazónica y Escuela intercultural Wiñaypaq, www.winaypaqperu.com)
Existe un cuestionario que deberás DESCARGAR y rellenar si deseas participar en las ceremonias. Ocultar o distorsionar la información consignada solo te traería perjuicios a ti, por lo que confiamos en tu seriedad. La ayahuasca es incompatible con la mayoría de los medicamentos químicos y puede causar graves problemas a quienes los consuman, por lo que es imperativo informar sobre su consumo.
El trabajo durante las ceremonias de ayahuasca es muy serio y delicado, pues si bien es un trabajo personal, afectamos y nos afecta las experiencias de los demás participantes. Por lo que se debe mantener absoluto silencio y calma durante la ceremonia. (No hacer ninguna clase de ruidos)
Desde hace miles de años muchas personas se han curado gracias a esta ceremonia y a pesar de ser una experiencia muy intensa no es necesario perder la calma ni perturbar la ceremonia ni a los demás participantes. Por lo que es requisito una condición personal de máximo respeto que se debe traducir en el buen comportamiento durante la ceremonia. Si bien es cierto que los participantes pueden pedir ayuda en algún momento de la ceremonia, es bueno saber que los momentos de mayor intensidad son pasajeros y deben ser aprovechados de la mejor manera.
La ceremonia se realiza dentro del templo, por lo cual es un compromiso de los participantes permanecer dentro de él salvo para ir al baño, regresando lo antes posible.
Los participantes deben comprometerse a quedarse en el espacio de la ceremonia hasta que ésta sea concluida formalmente. Las mujeres que estén dentro de su periodo menstrual pueden participar sin ningún problema, pero deben avisar en el momento antes de tomar la medicina.
Suplicamos como una demostración de consciencia y de respeto dejar limpios los envases que fueron utilizados para vomitar (si fuera el caso) y dejar limpio y ordenado el lugar que ocuparon.
También como un acto de consciencia utilizamos el “baño seco” por lo que su manejo puede resultar ajeno a muchas personas. Suplicamos prestar atención para su buen uso poniendo cada cosa en su lugar y sobre todo dejarlo en condiciones para ser usado por la siguiente persona.
Si bien esta ceremonia es sagrada y perfectamente legal, recomendamos discreción sobre todo con personas ajenas a esta experiencia.